PT Capítulo 5: Extrañas ocurrencias

 Traductor: Hokarou

  Bajo la Montaña Oscura, prácticamente todos los miembros de la tribu
estaban reunidos en el centro mirando a los La Sus tomar parte de su
iniciación.
 
En ese momento, la estatua gigante flotando en el aire tembló y había un
sonido rugiente. El sonido vino muy espontáneamente, aturdiendo a todos los
miembros de la tribu momentáneamente.
 
Los ojos del anciano brillaron y rápidamente avanzó. No vio a la estatua
del Dios de los Berserkers, en vez, su mirada fue dirigida inmediatamente al
cielo. Su mirada se tornó solemne.
 
Para entonces, muchos miembros de la tribu notaron la anormalidad y
levantaron sus cabezas al cielo.
 
Cuando lo hicieron, vieron nubes de humo negro tomando forma en el cielo
a una velocidad inquietante. El humo de los alrededores se junto y formo un
remolino rápidamente. El remolino cubría al menos la mitad del cielo y toda la Montaña
Oscura. Aunque la cadena monta; osa era enorme, aun podían ver y darse cuenta
de que algo anormal estaba pasando en el terreno.
 
Una vez que el remolino se formó, empezó a moverse lentamente y soltaba
rugidos resonantes que resonaban en los alrededores. Dentro del remolino, había
una gran cantidad de relámpagos viajando de lado a lado en arcos. Mientras
rozaban con el remolino, tronaban.
 
“¿Nuestros ancestros Berserker han regresado?” Alguien de la tribu
exclamo. Todos se arrodillaron, sus miradas llenas de alabanza y miedo. Voltearon
hacia el cielo y susurraron.
 
Los únicos parados eran el anciano y el líder de la tribu. A excepción del
anciano, todos estaban asustados.
 
La velocidad del remolino se volvió mas rápida. Después de un rato, un tifón
comenzó a barrer a través de la tierra. Afectó todo el terreno alrededor de la
Montaña Oscura.
 
La estatua flotante tembló violentamente como si no pudiera resistir la presión
ocasionada por el remolino.
 
Al otro lado de la montaña, había una tribu del mismo tamaño. El nombre
de la tribu era Montaña Negra. En ese momento, todos los miembros de la tribu
estaban atontados mientras la estatua del Dios de los Berserkers apareció frente
a ellos a medio aire.
 
La estatua era completamente negra y no tenía características humanas. Parecía
una lagartija y no paraba de temblar como si se fuera a caer a pedazos. Debajo
de la estatua había un hombre anciano delgado y sabio vistiendo una túnica
negra de tela con mangas largas. Su mirada era oscura y sus pensamientos un
misterio.
 
Al mismo tiempo sucedió lo mismo dentro de todas las tribus cerca de la
Montaña Oscura e incluso dentro de algunas tribus un poco más alejadas.
 
Nadie sabía qué estaba pasando ni cómo se formo el remolino, ni siquiera
el anciano de la Tribu Montaña Oscura. El había descartado pensar que podía haber
sido causado por Su Ming, quien había entrado a la estatua del Dios de los
Berserkers.
 
Cuando la luz tenue apareció dentro de la estatua, ocupo todo el lugar.
Baño el área entera en su extraña luz. Su Ming estaba estupefacto. Vio varias
estatuas a su alrededor temblando, como si estuvieran despertando después de hibernar
un largo tiempo. Casi como si tuvieran cuerpo físico.
 
Vio que las estatuas, las cuales eran atemorizantes, temblaban
furiosamente mientras se bañaban en la luz, como si no pudieran resistirlo.
 
La estatua del Dios de los Berserkers fue hecha a la imagen de un híbrido
entre bestia y humano, algo como una quimera. En su mano izquierda sostenía un dragón
enorme y en su mano derecha una lanza. Mientras se sacudía, la vibra de
salvajismo que Su Ming había sentido antes fue sustituida por miedo. Su Ming no
sabia si se lo estaba imaginando.
 
Su cuerpo entero también estaba cubierto de la luz emitida por el pedazo
de piedra que colgaba de su cuello. Lo hacia ver como si se hubiera fusionado
con el espacio. A medida que la luz se volvía mas brillante, el mundo dentro de
la estatua quedó completamente pintado del color de la piedra.
 
Su Ming sintió algo destrozando su cabeza. Era como si una barrera hubiera
sido destruida por una fuerza invisible. Hizo que todo su cuerpo temblara y que
viera una extraña imagen en su cabeza.
 
Era una llanura enorme. Su Ming miró hacia abajo desde medio aire. Lo que veía
eran cientos de miles de personas apareciendo en el lugar. No podía ver el
final de la multitud. Parecía no tener fin.
 
“¿Dónde… es esto?” Su Ming masculló. La escena lo aturdió completamente
y lo dejó incapaz de pensar.
 
La gente estaba dividida en dos multitudes. Todos se arrodillaron en el
suelo y levantaron sus cabezas para alabar los cielos. También había un sonido
desolado de tambores retumbando en el aire. Formaba una melodía que parecía resonar
con el alma y captivar a todos los que la escuchaban.
 
Todo alrededor de Su Ming estaba cubierto de estatuas gigantes del Dios
de los Berserkers. Cada estatua era única y todas tenían una vibra de
salvajismo. Sus cuerpos parecían estar hechos de carne, como si estuvieran
vivas.
 
¡Las estatuas también se arrodillaron en una rodilla y levantaron la
cabeza hacia el cielo!
 
Su Ming levanto su cabeza y lo que vio…
 
En el punto mas alto del cielo había dos personas que solo podían ser
llamadas el pináculo de la humanidad. Su Ming no podía ver sus caras, pero con
solo una mirada, sintió que estaba viendo la gloria del cielo y que solo era
una hormiga bajo sus pies.
 
¡Eran como dioses reales!
 
Uno de ellos tenia largo cabello morado. Levanto su mano derecha y la
agito hacia el cielo. En un instante, el día se volvió noche y las estrellas
brillaron fuertemente en el cielo. A medida que la persona sacudía la mano, las
estrellas parecieron ser atraídas por una fuerza misteriosa y cayeron del
cielo. Se reunieron a un lado de la persona de cabello morado y formaron un
río de estrellas.
 
El hombre señalo en una dirección con su mano derecha y el río de
estrellas salió disparado como una ráfaga hacia sus enemigos. La escena era como
si el cielo estuviera colapsando y una sola persona fuera dueña de ese poder.
El hombre vestido de morado bajo su
mirada repentinamente durante la ráfaga, y mientras miraba a la multitud, sus
ojos se centraron con los de Su Ming.
 
Su Ming podía sentir su mente siendo atacada. Había una gran fuerza sacándolo
de lo que parecía ser un mundo de ilusión.
 
Su Ming tembló, su vista cubierta de oscuridad. Después de un largo
tiempo, recobro su consciencia y se encontró a si mismo dentro de la estatua.
No había ninguna luz a su alrededor y parecía como si todo hubiera sido su imaginación.
 
Su Ming estaba respirando rápida y profundamente. Su cuerpo entero
cubierto de sudor. Miro a la piedra que colgaba de su cuello. Aun era negra y emitía
la menor cantidad de calidez, pero no había ninguna otra cosa fuera de lo común.
 
“¿A caso fue una ilusión… o eran los recuerdos de la estatua…? Justo
ahora… fue exactamente como las escrituras en el pergamino. Ese era el poder de
controlar las estrellas y los cielos…” Después de un largo tiempo, Su Ming despertó
de su aturdimiento… Su mirada estaba llena de incertidumbre y sus pensamientos eran un
lío. Se calló por un rato. Después se levanto y se inclino una vez mas a la
estatua, preparándose para irse.
 
Sin embargo, cuando estaba apunto de inclinarse, escucho un sonido
crujiente frente a él. Vio una pequeña cuarteadura en la cara de la estatua, la
cual parecía crecer a medida que Su Ming se agachaba más.
 
La estatua daba la impresión de que no podía soportar que Su Ming se
inclinara ante ella. Era como si la estatua fuera a romperse si Su Ming se
inclinaba ante ella. Su Ming tomó un fuerte respiro cuando vio esto. Él no tenía
duda alguna. ¡Lo que vio no fue una ilusión!
 
En el mismo momento en que la estatua se cuarteo, sonidos de murmullo empezaron
a retumbar en su cabeza. Todos esos murmullos hicieron que los ojos de Su Ming
brillaran de emoción. El sonido que había estado esperando; ¡la manera de
entrenar en las Artes Berserker para aquellos que habían entrado a la etapa de Solidificación
de Sangre!
 
Era imposible enseñar esto vía oral. La única manera de aprenderlo era obteniéndolo
de la estatua del Dios de los Berserkers. Por ende, la presencia de estas
estatuas ere vital para la supervivencia de las tribus.
 
Cuando los murmullos desaparecieron, el cuerpo de Su Ming también desapareció
de la estatua y apareció a media tribu. Cuando apareció, vio que todos los
miembros de su tribu, incluyendo al anciano, tenían sus cabezas levantadas
hacia el cielo. Sintió su corazón latiendo contra su pecho mientras seguía sus
miradas hacia arriba.
 
El remolino gigante seguía girando, soltando ligeros sonidos
retumbantes.
 
“Su Ming, ven a mi lado.” Su Ming escuchó la voz del anciano cerca. Estaba
asustado. Podía sentir la anormalidad en el aire y sabia que tenia algo que ver
con la piedra que colgaba de su cuello. Sin embargo, no se atrevía a
confesarlo. Camino hacia el anciano con turbulencia y se paró detrás de él.
 
Después de un largo rato, la escena en el cielo desapareció gradualmente
y regreso a la normalidad. Nadie pregunto si Su Ming había tenido éxito, ya que
no se había presentado la luz en su turno, lo que solo podía significar
fracaso.
 
Los La Sus restantes entraron a la estatua a alabar una vez mas en
cuanto el cielo volvió a la normalidad. Cuando todos habían terminado, se supo
que dos chicos obtuvieron el cuerpo de Berserker a la edad de dieciséis años durante
este ritual de iniciación.
 
Los dos chicos se fueron con el anciano ya que iban a ser miembros importantes
de la tribu. Ellos aprenderían de muchas experiencias cuando entrenaran el
Camino de los Berserkers.
 
Los otros La Sus se fueron decepcionados. Su Ming regreso a su casa en
silencio pero su corazón latía cada vez mas rápido. El quería decirle al
anciano todo pero en algún lugar de su mente el sabia que esta situación era muy
seria. Especialmente porque la estatua se había cuarteado por esto.
 
Su Ming camino hacia su casa mientras pensaba en ello.
 
El anciano miro la espalda de Su Ming de lejos, confundido.
 
Su Ming regreso a su casa rápidamente y se sentó en su cama de madera. Miro
la piedra que colgaba de su cuello, su mirada dudosa. Después de un rato, se
quito el collar mientras vacilaba. Se levanto y cerro la puerta con un bloque
de madera. SI alguien decidía entrar, él lo sabría y tendría tiempo para
prepararse.
 
Después de eso, se sentó y agarro el pedazo de piedra con su mano, observándolo
cuidadosamente.
 
¿Exactamente qué era esta piedra?
 
El corazón de Su Ming estaba latiendo furiosamente contra su pecho.
Tenia el presentimiento de que había obtenido un gran tesoro.
 
Incluso la estatua del Dios de los Berserkers se cuarteo frente a ella… Me
pregunto dónde obtuvo esta piedra Xiao Hong. ¿Habrá más?
 
Su Ming se lamió los labios, sus ojos llenos de emoción.
 ¡No tenia el cuerpo de Berserker y no podía heredar
la manera de entrenar las Artes Berserker, pero esta cosa me dejo obtenerla!
 
Su Ming tomó un largo respiro y calmo su emoción. Después, concentro
toda su energía en el pedazo de piedra.
 
A medida que el tiempo paso, Su Ming se cansó. Se quedo dormido en su
cama mientras sostenía la piedra en su mano.
 
La piedra empezó a emitir un tenue brillo de nuevo.
NT:
He estado algo ocupado con la universidad,
por eso no he subido capítulos diariamente, pero intentare subir más por semana cuando me desocupe.
 

Bookmark(0)
PT Capítulo 4: La luz perforante
PT Capítulo 6: Sueño