ATG Capitulo 184 Entre la Vida y la Muerte (1)

Capitulo 184 : Entre la Vida y la Muerte (1)

¡¡BOOM!!!

Antes de hoy, Yun Che nunca se había encontrado un arma más poderosa que la espada pesada que él blandía. Sin embargo, el momento en que la espada pesada se estrelló en el General Dragón de Piedra, sintió como si una enorme montaña había caído desde los cielos para golpearse contra él…. Él de repente perdió toda la sensación en su brazo, y la espada pesada voló arriba en el

aire. Él mismo se estrelló abajo contra la tierra, lanzándose como una flecha a través de la superficie del suelo, dejando atrás una marca de casi sesenta metros en la tierra.

¡Bang! La espada pesada descendió, milagrosamente golpeando al lado de sus pies, penetrando la tierra comprimida. Sorprendentemente, una muesca de dos pulgadas había aparecido en la hoja de la espada.

Después que Yun Che detuvo su deslizamiento, todo estaba quieto. Su brazo se dobló hacia atrás en un ángulo horrible. Era difícil saber si estaba severamente dislocado, o simplemente roto.

“Yun Che… ¡¡Yun Che!!” Pequeña Hada gritó con todas sus fuerzas a medida que su corazón se llenaba con ansiedad. Justo ahora, cuando Yun Che había sido arrojado hacia atrás a través del suelo, él la había sujetado apretadamente contra su pecho. Ella no había sido herida siquiera en lo más mínimo. No obstante, Yun Che claramente había sufrido una severa lesión. Semejante golpe habría sido fatal para cualquiera aparte de él.

Pequeña Hada sabía que ella era la razón de que Yun Che había sido herido. Si él no hubiera estado intentando protegerla, él podía tratar con el General Dragón de Piedra con velocidad. Tal vez no habría conseguido la victoria, pero al menos él no habría sido puesto tan rápido en tal situación miserable.

“Estoy… Bien….”

Yun Che forcejeó para sentarse. Su voz estaba ronca y un poco apagada conforme hablaba. En el momento que se sentó, el General Dragón de Piedra estaba aproximadamente a treinta pasos de distancia. Su brazo derecho estaba todavía torcido hacia atrás, y él no podía sentirlo más. La única cosa que podía sentir era un dolor punzante en su hombro.

“Déjame ir… ¡Si no deseas morir, date prisa y déjarme ir!” La condición miserable de Yun Che causó que la visión de Chu Yuechan nadara. Ella solo no pudo entender por qué él arriesgaría su vida para protegerla… ¡Arriesgar su vida y no pedir nada a cambio! Las personas eran egoístas por naturaleza. Apreciar la vida era un instinto. Ella realmente no entendía por qué este joven misterioso podría poseer tal desprecio por su propia vida y su propio beneficio solo para protegerla.

“No… ¡De ninguna manera!” Dijo Yun Che gravemente, apretando sus dientes.

“Si no me dejas ir… ¡Arrancaré con mis dientes mi lengua y me mataré yo misma!”

Las palabras de Chu Yuechan causaron que las pupilas de Yun Che se contraigan. Él inclinó su cabeza para mirarla. Viendo su rostro determinado, su boca se torció, y entonces de repente rugió con todas sus fuerzas, “¡cierra tu maldita boca!”

El rugido furioso golpeó a Chu Yuechan virtualmente inconsciente. ¿Cuándo alguien se había siquiera atrevido a hablarle de esa manera? ¿Ella, que era tan arrogantemente en la punta de la pirámide de la profunda fuerza, que miraba hacia abajo a toda la creación?

Todo el cuerpo de Yun Che tembló. Mientras miraba a Chu Yuechan, él dijo, “Pequeña Hada, necesitas escucharme con cuidado. En este momento, no eres un venerado practicante a medio paso del Profundo Reino Emperador. No estás puesta por encima de las masas, ni eres una Hada Gélida de Asgard que puede despreciar a todos. ¡Eres solo una pequeña niña débil que ni siquiera puede protegerse a sí misma! Como una pequeña niña débil, solamente hay una cosa que puedes hacer. ¡Y eso es, dejar que un hombre te proteja!”

“Ahora lo entiendo. Tú desprecias a los hombres, básicamente los odias hasta tus huesos, los repudias… Bueno, probablemente no hay ningún hombre de tu edad en el Imperio Viento Azul que pueda medirse a ti. ¡Un día bien podrías convertirte en la persona más poderosa de todo el Imperio Viento Azul, pero eso no quiere decir que puedas despreciar a todos los hombres! Incluso la mujer más poderosa debe tener un hombre en quien confiar a veces. ¡Eso es obviamente por qué mujeres y hombres ambos existen en el mundo! ¡Si a lo largo de su vida, una mujer rechaza a todos los hombres que deseaban protegerla, entonces ella terminará sin nadie! Si eso sucede, entonces incluso si ella esta de pie en la cima del mundo entero, ella aún será nada más que un fracaso de mujer. Ella ni siquiera merece ser llamada una mujer completa….

“¡En términos de fuerza, puedo ser miles de veces más débil que tú, pero aquí estás, confiando en mí! Puedes intentar matarte tú misma, o incluso renunciar. Pero yo no lo haré. Debido a que soy un hombre. ¡Cuando un hombre tiene que proteger a alguien, solo la muerte puede detenerlo!”

Yun Che lentamente se puso de pie. Sin su brazo para apoyarlo, fue un poco difícil. “Quieres morir, pero yo no… Yo escogí la espada pesada de modo que pueda cuidar de la persona que elija proteger. La primera persona en caer bajo la protección de mi espada pesada no es un miembro de mi familia o un ser querido, o incluso un amigo. Eres tú… Si no soy capaz de proteger a la primera persona que viene bajo mi protección, entonces ¿cómo puedo seguir usando la espada pesada?”

“Hoy, apostaré mi vida y mi dignidad para mostrarte, tú que odias a los hombres… Lo que es…

¡¡Un verdadero hombre!!” “

¡¡¡UAHHHHHHH!!!”

Yun Che abrió sus ojos a su extremo límite a medida que dejaba salir su grito ronco. Le dio una sacudida brusca al lado derecho de su cuerpo, causando que el brazo dislocado sea jalado hacia adelante. Regresando de vuelta a su lugar con un chasquido…. Ello solo tomó un momento, pero el dolor fue inimaginable. Sin embargo, Yun Che no hizo tanto como un ceño fruncido. Su brazo estaba ahora de vuelta en su posición original, pero no podía ser movido hacia adelante. Él agarró la empuñadura de la espada pesada y miró al General Dragón de Piedra acercándose. Él rio, una risa macabra y estridente.

“Corazón… ¡¡Ardiente!!”

A medida que las dos palabras surgieron de su boca, sus ojos de repente se llenaron con un color rojo claro. Segunda puerta de las Profundas Venas del Dios Maligno―― Corazón Ardiente, una puerta que él nunca se atrevería a abrir bajo cualquier circunstancia, fue forzosamente abierta por él en su estado más debilitado.

Dentro de la Perla de Veneno del Cielo, la acción de Yun Che causó que Jazmín palidezca por el susto. Ella abrió su boca, pero luego inmediatamente mordió las palabras que casi salían de su boca. Mientras accedía a la condición actual de Yun Che, ella entró en un aturdimiento; su visión se volvió borrosa ya que una figura indistinta que ella siempre anhelaba apareció ante sus

ojos. Luego, ello lentamente se superponía con la forma actual de Yun Che… Su personalidad se parecía demasiado a la de su hermano mayor…

A fin de proteger a aquellos que debe proteger, a fin de proteger su propio orgullo y honor…

Él sabía qué tenía que hacer, y sabía qué pasaría si lo hacía… Sin embargo, nunca dudaría. Además, no había nadie que pudiera detenerlo…

Cuando ‘Corazón Ardiente’, la segunda puerta del Dios Maligno, se abrió, el cuerpo previamente agotado de pronto se llenó con un vigor incomparable. Pero al mismo tiempo, también dio surgimiento a oleadas de energía inestable. Yun Che agarró la espada pesada y dejó escapar un rugido de ira. Arrojó la espada pesada hacia el General Dragón de Piedra entrante…. La hoja de la espada danzó con las escarlatas Llamas del Fénix.

“¡¡Fractura del Fénix!!”

¡Esta Fractura del Fénix no envió hacia adelante un fénix llameante, sino más bien, una espada pesada llameante!

Las llamas danzaban locamente sobre la superficie de la hoja de la espada pesada conforme se transformaban en un enorme fénix de acero. Él se disparó hacia delante, hacia el General Dragón de Piedra a medida que las llamas se llenaban con un ondulado poder imparable. Yun Che voló detrás de él. A medida que lo hacía, las llamas de fénix salieron alrededor de él, a medida que un par de alas de fénix ilusorias resplandecientes brotaron de su espalda.

“¡¡Danza Empírea del Ala del Fénix!!”

¡Ellos volaron a través del aire, espada y hombre!

¡¡¡Bang!!!

La espada pesada apuñaló en el pecho del General Dragón de Piedra, causando que las llamas salgan hacia afuera. Lenguas masivas de fuego envolvieron al General Dragón de Piedra, empujando su torso hacia atrás. La fuerza de la explosión causó que el torso de Yun Che también se doble hacia atrás. Perdiendo el equilibrio, él perdió el control y giró hacia el suelo.

Él giro en el aire, mientras mantenía un brazo protector ceñido alrededor de Chu Yuechan. Su otra mano se estiró para agarrar la espada pesada conforme volaba hacia él. Vicioso violencia brilló en sus ojos a medida que alzaba la espada pesada alto en el aire…

“Sky… Wolf… ¡¡Slash!!” “¡¡¡Jaaa!!!”

Un viento masivo caóticamente surgió, y un lobo azul aullándole al cielo destelló detrás de Yun Che. A medida que Yun Che blandía la espada pesada, el lobo salió disparado hacia adelante, llevando consigo poder aparentemente suficiente para colapsar los cielos y aplastar la tierra.

BOOM BOOM BOOM BOOM…

El lobo embistió, dejando una profunda hendidura en su estela conforme se dispara hacia adelante. Alcanzó al caído General Dragón de Piedra, en un abrir y cerrar de ojos, impactándose en él y enviando al General Dragón de Piedra a volar en el aire. El inmenso poder del ataque golpeó al General Dragón de Piedra a un total de cien metros de distancia. Él colisionó en la ladera de la montaña, luego, lentamente, se deslizó abajo hacia el suelo. Rocas desmoronadas y escombros cayeron sobre él, enterrándolo por completo. Únicamente su espada pesada permaneció en el exterior.

Chu Yuechan observaba muda a medida que todo esto sucedía, aparentemente habiendo perdido la capacidad de pensar siquiera.

“Fu… ¿Funcionó?” Ella dijo. Ella sintió como si estuviera en alguna clase de sueño. A pesar de tal herida grave, a pesar de estar exhausto de energía, Yun Che de repente había estallado con una impresionante cantidad de poder…. Era como alguna especie de monstruo. Era como si su cuerpo no tenía ninguna línea de fondo.

La única respuesta que ella recibió fue el zumbido ensordecedor de la espada pesada.

Chu Yuechan forzó su pequeña cabeza para mirar hacia arriba. Cuando ella captó la vista del rostro de Yun Che, sus ojos inmediatamente se ensancharon.

Los ojos de Yun Che estaban cerrados, y dos corrientes delgadas de sangre se filtraban desde sus esquinas. Sangre también brotaba desde su boca, nariz y orejas.

Drip… drip…

Sonidos de agrietamientos débiles pero intensos se podían escuchar, emanando de la piel, vasos sanguíneos y huesos de Yun Che. La piel de su rostro, brazos y cuerpo… Lentamente se llenaban con grietas. La sangre emanaba desde las grietas. Sobre unos pocos alientos de tiempo, su rostro comenzó a llenarse con grietas estrechas similares. Parecía como tierra seca… Debajo de sus ropas, grietas cubrían el resto de su cuerpo. Debajo de su piel, sus vasos sanguíneos y huesos también parecían estar partiéndose.

Usando Corazón Ardiente en una situación normal era bastante peligroso. Pero usarlo en un estado debilitado era aún peor. Yun Che había predicho que algo como esto pasaría. Los tres movimientos que él había hecho después de usar Corazón Ardiente lo habían minado por completo de toda energía y voluntad. Tal vez ello resultaría ser su resplandor final de gloria antes de que muera.

Ba-thump….

El brazo izquierdo de Yun Che quedó inerte y Pequeña Hada cayó al suelo. Luego, Yun Che cayó de plano sobre el suelo, inmóvil. Él ni siquiera tuvo una oportunidad de pronunciar una sola palabra a Pequeña Hada.

“Yun Che… Yun Che… ¡¡Yun Che!!”

Chu Yuechan gritó tan fuerte como podía y estiró el brazo para tocarlo con su brazo derecho, el único brazo que ella podía mover. Sin embargo, ella estaba simplemente demasiado débil. El medio paso que existía entre ellos era una brecha demasiada lejana para cruzar. Ella miraba a Yun Che, que estaba allí inmóvil, teniendo una hemorragia, y su corazón comenzó a palpitar con dolor…. Era un dolor que nunca había sentido antes, mezclado con un pavor profundo― Pavor de que Yun Che podría morir.

Antes de que ella se diera cuenta de lo que estaba pasando, su visión comenzó a ponerse borrosa. Este hecho llenó su mente con entumecimiento y confusión, debido a que… Ella estaba llorando. Decenas de años habían pasado en los cuáles cual ella nunca se imaginó que lloraría, especialmente no por un hombre tan debajo de ella. Lo que era desconocido, no eran solo sus lágrimas incontrolables, ni el dolor insoportable que apuñalaba en su corazón como una flecha, sino también el miedo profundo.

Allí estaba ella, llorando. No sabía por qué estaba llorando, o por qué sentía dolor, o por qué estaba asustada…. Ella comenzó a llorar; grandes olas ondulantes de llanto que no podía evitar, y no podía detener.

“Yun Che… ¡¡Yun Che!” Ella gritó con una voz que se llenó con impotencia y dolor.

¡¡Boom!!

Sus gritos no provocaron ninguna respuesta de Yun Che. Sin embargo, sobre la base de la montaña, los sonidos de rocas desmoronándose de repente sonaron. El General Dragón de Piedra de repente emergió desde la pila de escombros. Los escombros caían desde su cuerpo a medida que de nuevo se levantaba.

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